PHILOSOPHY (AUTHOR:LLISES FOREST)

EL DESTINO FINAL DE LA CONSCIENCIA HUMANA

     

                                      (5 POSIBLES ESCENARIOS)

                                                       

                                                    



                                    



1. HIPÓTESIS CIENTÍFICA ORTODOXA MATERIALISTA (BIOLOGÍA EVOLUTIVA NEODARWISTA)

La muerte representaría el final absoluto de la consciencia humana como animales evolucionados surgidos a partir de elementos inorgánicos y del azar (pilares del neordarwinismo: selección natural, supervivencia por adaptación, mutaciones genéticas aleatorias y azar). El ser humano no ocuparía ningún lugar priviligado en la cadena evolutiva de las especies. Por lo tanto, su origen, desarrollo y destino está completamente marcado por leyes naturales. Según esta cosmovisión, no existiría en el ser humano ningún principio metafísico, trascendente, sobrenatural o espiritual que trascienda a la muerte. Por lo tanto, en base a la concepción de la ciencia oficial ortodoxa neodarwinista, la consciencia humana está destinada a la más absoluta oscuridad, a la nada y al vacío eterno.


2. HIPÓTESIS RELIGIOSA, TEOLÓGICA, COSMOGÓNICA O MÍSTICO ESCATOLÓGICA


Según esta cosmovisión, existe algún tipo de dimensional esencial o aspecto clave en el ser humano (consciencia, alma, espíritu, karma, etc.) que trasciende a la muerte. El ser humano alberga en su interior la chispa divina que le dota de inmortalidad. Por lo tanto, el Alpha y el Omega son la Luz (Fusión difinitiva con la divinidad)

Variantes:

– El alma, eterna e inmortal, viaja a otros mundos o dimensiones. (Cosmovisión de las religiones monoteístas occidentales: Cristianismo, Judaísmo e Islam).

– El alma evoluciona indefinidadamente a través de diferentes reencarnaciones, para perfeccionarse espiritualmente, hasta llegar al estado de Iluminación (Nirvana). (Cosmovisión de las religiones politeístas o panteístas orientales: hinduismo, budismo, taoísmo, jainismo, sintoísmo, confucionismo, etc. )

a) El alma puede adquirir una existencia consciente evolucionada superior (humana)
b) El alma puede adquirir una existencia consciente involucionada inferior (animales)


3. HIPÓTESIS TANATOLÓGICA Y/O PARAPSICOLÓGICA TRASCENDENTALISTA


El ser humano es una entidad dual (cuerpo-alma) que sobrevive a la muerte. La consciencia o alma humana, una vez que ha fallecido el cuerpo, pasa al dominio existencial en otra dimensión, plano o frecuencia de la realidad. La consciencia no es un epifenómeno del cerebro, sino que es una entidad científica independiente del cerebro, que lo utiliza como receptor o interfaz.

Variantes:

a) El alma o consciencia abandona el cerebro al morir, teniendo existencia propia desligada del soporte cerebro-corporal. 
b) El alma de los seres humanos puede existir en diferentes planos astrales, según el nivel de evolución espiritual. Puede existir en un plano astral elevado (cielo), intermedio (purgatorio), bajo (limbo: fantasmas que vagan entre el plano de la materia y el plano espiritual) o muy bajo (infierno). 
c) El alma puede reencarnase de nuevo en el cuerpo de un ser humano o bien en el cuerpo de un animal.


4. HIPÓTESIS COSMOLÓGICA, ONTOLÓGICA O METAFÍSICA


La consciencia sería una fenómeno cosmológico no limitado por las leyes de la biología (entidad cósmica metabiológica). En este sentido, en el momento de la muerte, la consciencia humana, al ser desde la perspectiva cosmológica una propiedad intrínseca, básica y fundamental del Universo, no se extinguiría de manera indefinida.

Variantes:

a) La consciencia es una entidad cosmológica eterna e inextinguible ligado al Big Bang y a la expansión del Universo en base a la Ley de Hubble. (Véase experiencias místicas extáticas de la expansión de la consciencia y comunión mística con la integridad del Cosmos). En este sentido, la energía- consciencia cósmica no se crea ni se destruye, solo transforma (el Universo como sistema abierto)

c) La consciencia es una entidad cósmica que trasciende a la muerte pero que no es eterna e inextinguible (Alpha: Big Bang o Gran Explosión Vs Omega: Big Crunch o Gran Implosión). La consciencia en un futuro indefinido de miles de millones de años dejará para siempre de existir al estar ligado a un evento cósmico de total colapso gravitatorio o caos final, dando lugar a una Singularidad Final espacio-temporal adimensional. (El Universo como sistema cerrado, sometido a leyes de la entropía, la segunda ley de la termodinámica y a la extinción final). ¿Que ocurría después de un hipotético Big Crunch? Es posible que puede producirse de nuevo algún tipo Singularidad Inicial (Big Bang) y luego otro calapso o Big Crunch (Autoaniquilación), y así sucesivamente de manera cíclica, aunque no necesariamente. En todo caso, el destino de la consciencia humana está completamente ligado al estado final del Universo.


5. HIPÓTESIS FÍSICO CUÁNTICA


La consciencia humana, sin excluir otras formas de consciencia, forma parte de tejido cósmico. Es una parte cuantitativamente insignificante, pero cualilativamente fundamental, irreductible y esencial en el «juego» cósmico del Universo. La piedra angular de todo sería la consciencia, como una entidad cosmológica o cósmica eterna e inmortal. La consciencia influye en el comportamiento de la materia y de la energía, especialmente en el colapso dinámico de función onda-partícula cuántica (véase experimentos de doble rendija de Thomas Young y del gato de Erwin Schrödinger). De ser así, la consciencia humana sería una propiedad universal, básica, irreductible e intrínseca que rige el mundo cuántico del Universo (teoría biocentríista de Robert Lanza). La consciencia jamás se extinguiría, aún en el supuesto de un hipotético Big Cruch (La consciencia podría seguir existiendo en diferentes multiversos paralelos, inflacionarios o fractales). La consciencia sería una entidad metabiológica y cósmica eterna e inmortal (véase el fenómeno de decoherencia o acoplamiento cuántico en el campo de la neurociencia cuántica planteado bajo la Teoría de Reducción Objetiva Orquestada por Roger Penrose y Stuart Hameroff, que parte de los estudios de los microtúbulos neurales, de la mecánica cuántica, de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein y del teorema de incompletitud de Kurt Gödel; o la teoría de que toda la realidad o universo visible no es más que una especie de proyección holográfica tridimensional recreada ilusoriamente por nuestro cerebro postulado por Karl Pribram y David Böhm).

En base a los estudios de la cósmología moderna y física cuántica, la consciencia humana jamás se extinguiría. Como dijo Robert Lanza, padre de la teoría biocentrista: «al morir, nuestra vida se convierte en una flor perenne que renace en el multiverso». Esto es la síntesis de todo en este quinto posible escenario sobre el destino final de consciencia humana.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

− 3 = 6